I
dejar que cualquier paso sea el primero
ahí comienza lo abierto
como esos microbios que se reproducen rápido
aprendimos a vivir con la vida y a convivir con la muerte
con las horas
no teníamos muchos cuestionamientos
y las tripas se contorsionaban
sólo salimos 3 de la ratonera
éramos 20 y parecíamos conejos
después de esa golpiza empecé a crecer de otra manera
nos topábamos
hay que pasar por esas experiencias
de boca al suelo
con los minutos
crecí abruptamente
estaba oscuro
la gente ponía toda la ropa a secar en el suelo
baldosas
ese olor no se me despegó durante mucho tiempo
casi se transformaba en parte de mi equilibrio
sin embargo éramos todos chicos
yo voy a despertar luego
y la primera noche no fui al baño en toda la noche
y la otra parecía la puerta de un submarino
y comenzó a imaginar cosas
estábamos en la calle en un lugar iluminado
era oscuro y profundo
el otro día me preguntaban de qué había muerto mi papá
inocentes
pequeños
mientras más me pegaban menos sentía
porque entre el suelo y la puerta que estaba cerrada quedaba el espacio
mi primera vivencia real de no realidad
y lo imaginó porque el hermano ya no estaba
yo me creía súper héroe
y se quebró y me hundió
a pesar de que yo podía crear mis perspectivas de realidad
pero cuando se muere es por algo
fue retornando el ansia
hay algo que busca la vida
día por medio había 15 minutos en el patio
y 40 balas caen alrededor de mis ojos.
Fotografía por Raphael Péaud